jueves, 29 de junio de 2017

¿Cómo cambiar el Perú?  - diagnóstico del paciente

Pregunta ambiciosa, que una única persona no podría tener una respuesta. Pero, pregunta necesaria en los momentos en los que estamos atravesando como sociedad peruana. Acá mi opinión y visión.

Lo primero es sesudamente hacer un diagnóstico, autocrítica y aceptar la realidad en la que estamos. Realidad que no la mencionaré para no caer en redundancia, pues todos sabemos lo que atravesamos como país. Sólo iniciar concertanto que la sociedad, familia y estado en general son pacientes con enfermedades graves; no quiero dramatizar indicando que sean pacientes con enfermedades terminales, pero sí que deben urgentemente ser tratados para que todos los peruanos vivamos mejor.

Somos un país integrado por seres humanos que hacemos cosas para los seres humanos y el medio. Nuestras acciones impactan en la persona y el medio que nos rodea, y aún transcienden generaciones. Entonces, el diagnóstico debe empezar haciéndose a las personas, no tanto a los efectos o consecuencias. Acá hemos fallado como país. Pues por ejemplo siempre se ha dicho que la informalidad es una causa, cuando debe ser visto como consecuencia, por ello que es difícil tratarlo si se ve como causa. Otro ejemplo es la corrupción, que se ve como causa, cuando también debería ser vista como consecuencia; y se lucha y se destina presupuesto costoso para hacerla frente. Otro ejemplo es la inseguridad, que también se dice que es causa, y debe ser vista como consecuencia; que para combatirla se configuran presupuestos, estructuras organizacionales complejas, etc. En promedio hay queja sobre la TV basura, pero no es causa, sino consecuencia. Y puedo seguir enumerando hasta el cansancio.

Mi primera conclusión del punto anterior es que mientras equivocadamente estemos enfocando causas y consecuencias, existe un desalineamiento de recursos y focalización hacia los verdaderos causantes de la realidad del pais. Entonces, siendo seres humanos que hacemos cosas para los seres humanos y el medio que nos rodea, producimos efectos ya listados. Las preguntas son ¿por qué la sociedad peruana produce consecuencias negativas?, ¿por qué el estado enfoca mal el tratamiento de una sociedad enferma, montando ministerios, estructuras, presupuestos que son directamente proporcionales al tamaño de las consecuencias?, por ejemplo: hay más inseguridad, entonces su lógica es que deben existir más policías; existe alta informalidad, entonces su lógica es que deben existir más fiscalizadores; existe alta corrupción, entonces su lógica es que debe haber más presupuesto para la contraloría; y puedo seguir hasta el cansancio. Lo que está entre la sociedad, familia y estado, y sus consecuencias son los valores y principios de cada individuo y en el colectivo como sociedad y estado. Esta ausencia de valores y principios son la causa raíz en mi opinión. Y es donde el estado, la sociedad y la familia deberíamos darle la prioridad uno. Ello pasa por mapearlos, acotarlos, comunicarlos y medir en el tiempo para una mejora continua. ¿Cuáles son nuestros valores y principios como sociedad peruana?, ¿como familias?, ¿como estados? y ¿los comunicamos?, ¿hacemos campañas comunicativas etendibles a todo tipo de público?, ¿con ejemplos reales?, ¿premiamos acciones donde se evidencian la práctica de los valores y principios?, y puedo seguir.

No voy a plantear por ahora una estrategia de cómo tratar esta crisis de valores y principios generalizada, sólo indicar que para mi es el primer diagnóstico.

El segundo diagnóstico y causa luego de valores y principios, son los problemas y deficiencias del sistema educativo. Y podemos ver que no mezclo los valores y principios, con la educación, para ser enfático en el peso y aporte de los primeros. Y porque la educación no asegura ser un excelente ser humano, ayuda a ser un profesional. Acá hay muchos mitos y verdades de cada uno y mezcla de conceptos que para qué entrar en polémica. Lo concreto es ver lo que se enseña en los centros educativos, y ver que distan mucho de dónde está el promedio del sistema educativo y el avance de la ciencia en el mundo; es suficiente ver qué mal está la infraestructura educativa física, y que ni siquiera se aprovecha lo virtual, lo digital, el internet, etc.

Mi opinon sobre revolucionar el sector educativo es que sí se puede, pues hay ventajas tecnológicas en un mundo abierto sin fronteras como para que una mejora radical se haga en pocos años y no tanto en 15 o 20 años que son los promedios de los sistemas educativos de casos de éxito en varios países, que son los plazos promedio en los que se lograron dichos cambios radicales. Creo que una mejora radical al sistema educativo, se podría y debería lograr en 5 años, y lo veo totalmente factible. La educación alcanza capítulos completos de discusión para muchos eruditos, pero alcanza pocos párrafos si se quiere mejoras radicales modernas y futuristas, rompiendo paradigmas.

Tampoco voy a plantear estrategias por ahora de cómo revolucionar la educación. Pero le sigue como diagnóstico a los principios y valores.

Mi tercer diagnóstico luego de principios y valores, y educación, es que falta un planeamiento estratégico de largo plazo como país. Donde como familia, sociedad y estado empujemos alineados hacia dónde vamos. Sepamos qué nos toca hacer a cada uno y qué esperamos que también nos beneficie. Un país con valores y principios, con muy buena educación, es más probable que haga un buen plan estratégico y es más probable que los objetivos se logren. Construir dicho plan es riquísimo; pues vivimos en una de las mejores tierras del mundo, con una variedad extraordinaria, con riquezas y legados históricos maravillosos y con gente muy hábil. En este planeamiento debería de identificarse a los sectores que estan deficientemente desarrollados o que aún no se desarrollan y que son la fuente futura de empleo y oportunidades y de competitividad global. En esta etapa de planeamiento, opino obligatoriamente debe revisarse nuevamente el sistema educativo para alinearlo, el cual antes debió ser mejorado y no recién en esta etapa. Pues ¿de qué sirve planear sin el recurso humano calificado? y ¿de qué sirve educar sin un plan el cual ejecutar y objetivos que lograr?. Ideas como la regionalización fallaron porque en mi opinión aún no estábamos preparados ni en valores y principios, ni en plana ejecutiva calificada, menos en un plan de estado de por qué regionalizamos, ¿qué se lograría como país?, ¿ayudaría a que en 10 años cómo supuestamente íbamos estar?, ¿qué industrias y sectores teníamos que priorizar por región?, ¿qué problemas resolver enfocados por region?, o ¿simplemente el estado se quiso librar de su responsabilidad y transfirió su incapacidad centralizada a una descentralizada?, y puedo seguir. Acá quedaría muy corto el hacer un planeamiento, que tampoco depende de sólo una persona, menos sólo mirando alrededor, pues hay que ver el mundo, hacia dónde va, hacia dónde queremos ir y hasta dónde ponernos límites como país y sociedad, porque no necesariamente las tendencias del mundo son las correctas, sino veamos las grandes oleadas de innovación y crisis sociales y financieras que han existido, las tendencias de credos sociales-políticos, modelos económicos clásicos y modernos, proteccionistas y abiertos, etc. Somos una humanidad con tendencias, pero también somos racionales para saber hasta donde ser parte de la tendencia y desde dónde marcar una diferencia y trazarnos nuestra propia historia.

He puesto mis tres principales diagnósticos de causas, otras realidades generalmente podrían ser consecuencias. Ejemplo: tenemos un mal sistema de salud, pero creo no es causa, sino consecuencia, si tuvieramos médicos y enfermeras con valores y principios (que sí los hay y muchos), bien educados y el sector salud esté considerado en el plan estratégico, debería mejorar consecuentemente. Y así el resto de hechos, o realidades del país.

Como son temas amplios y complejos, en mis próximas publicaciones seguiré hablando de temas vinculados con lo indicado acá.




2 comentarios:

Juan Retamozo Belsuzarri dijo...

Hola Juan.
En lineas generales estoy de acuerdo con tus planteamientos de causa y consecuencia. Igualmente tus tres temas importantes del diagnostico que efectuas agrupan en una manera adecuada los temas a resolver.
Deseo añadir como punto inicial de todo cambio, que el mismo empiesa con la persona como celula importante de todos nuestroa tejidos familiares, sociales y nacionales. En nuestra sociedad hemos priorisado el HACER para TENER soslayando al SER. Nuestroa valores, creencias positivas las tenemos que potenciar.Igualmente, LA COHERENCIA entre lo que SIENTO Y PIENSO ES LO QUE DIGO Y HAGO. Cuanta falta nos hace esto ultimo a casi todos nosotros. Lo vemos con muchos politicos, profesionales, ejecutivos etc. etc. etc.
Felicitaciones sobre tu iniciativa.

Juan Cotrina dijo...

Gracias Juan. Efectivamente todo empieza por uno mismo.